Desde su 60.º aniversario en 2016, Condor ha entrado en una de las fases más dinámicas de su historia. Tras décadas formando parte de grandes grupos turísticos, la aerolínea se está reinventando poco a poco.
En 2019, la quiebra del Grupo Thomas Cook supuso para Condor el mayor reto de su historia reciente. A pesar de la difícil situación, ni un solo vuelo de Condor se quedó en tierra. Con el apoyo de un préstamo puente respaldado por el Gobierno, la aerolínea logró mantener sus operaciones de vuelo de forma constante, lo que para muchos fue un símbolo de fiabilidad y confianza.
Con la entrada del inversor Attestor en 2021, por fin comienza un nuevo comienzo integral. Condor está invirtiendo en su marca, su producto y su flota, y está reorientando estratégicamente la aerolínea.
El cambio más visible llega en 2022: la nueva identidad de marca con el icónico diseño de rayas. Inspirado en las sombrillas, las toallas de baño y las tumbonas, el diseño representa lo que ha definido a Condor durante décadas: las vacaciones no empiezan solo en el destino, sino en cuanto subes al avión.
Al mismo tiempo, comienza la nueva era de los vuelos de larga distancia con el Airbus A330neo. La moderna generación de aviones impresiona por su consumo de combustible mucho menor, la reducción de las emisiones de CO₂ y una experiencia de cabina completamente nueva.
En 2023 y 2024, Condor siguió adelante con su programa de renovación de la flota. El Boeing 767 se retirará por completo, mientras que, al mismo tiempo, comenzó la modernización de la flota de corta y media distancia con los Airbus A320neo y A321neo.
Con la emotiva despedida del Boeing 757-300 en 2025, Condor da por fin el paso hacia una flota completa de Airbus.
Hoy, Condor combina 70 años de experiencia turística con tecnología punta, una flota eficiente y una identidad de marca que redefine los vuelos vacacionales.